La tecnología, las comunicaciones, las redes sociales han cambiado los modos de relacionarse entre las personas y los modelos de negocio de las empresas.

Internet ha reducido distancias en el mundo y ahora las sensaciones son más intensas. A través de los diversos canales que existen en la RED, hablamos, compartimos, …competimos y nuestra influencia es cada vez mayor.

Esto cambia por completo los modelos de gestión y planificación estratégica de las empresas. Si hasta hace unos años éstos modelos se basaban en datos cuantitativos y con objetivos de mejoras de ratios, costes, … hoy esto ya no es suficiente.

La empresas afrontan su estrategia de crecimiento con dos opciones: reducción de costes o la diferenciación.

El tema de la reducción de costes para ser más competitivos es algo lo que todas las empresas ya están. Para ello la deslocalización, y la competencia de economías emergentes dejan poco espacio para crecer en el mercado, más bien para sobrevivir.

Con lo cuál la diferenciación es la estrategia clara para crecer. La clave está en la innovación.

Design thinking es un proceso disciplinado basado en la creatividad a través del diseño, que ayuda a decidir en qué vamos a innovar. Se centra en el diseño del producto/ servicio centrado en la experiencia del cliente y cómo una empresa crea, entrega y captura valor.

 

 

A través de distintas herramientas que promueven la creatividad del pensamiento las empresas identifican, definen y abordan retos de negocios centrados siempre en una idea, el cliente final y el valor que se genera.

Esto supone un cambio significativo respecto a los modos en que las empresas continúan desarrollando su planificación estratégica: reestructuraciones, mejores práctica y estrategias de crecimiento mal estructuradas,….que nada tiene que ver con la creación de valor económico.

Esto nos lleva a un último apunte, la necesidad de nuevas aptitudes y perfiles directivos en las organizaciones para desarrollar design thinking.

“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender” (Alvin Toffler)